Deshidratar Setas para la Ruta Sin Deshidratador: Guía Fácil

· por Marcus Webb · 5 min de lectura

Deshidratar Setas para la Ruta Sin Deshidratador: Guía Fácil

Cómo deshidratar setas sin deshidratador para tus rutas de senderismo

Si te preparas para una ruta larga y quieres llevar setas ligeras, nutritivas y con muchísimo sabor, no hace falta que compres un deshidratador eléctrico. Con el horno de tu cocina, unas horas de sol o simplemente aire circulando en un rincón seco de casa, puedes deshidratar setas de forma segura para tu próxima aventura. Aquí te cuento, paso a paso, cómo hacerlo, qué variedades funcionan mejor y cómo rehidratarlas ya en el campamento.

Por qué llevar setas deshidratadas en la mochila

Cualquiera que haya cargado con comida fresca en una ruta de tres días sabe lo que pesa. Las setas deshidratadas resuelven ese problema y de paso mejoran el sabor de la comida de campamento:

Qué setas elegir

No todas se comportan igual al secarse, y esto marca la diferencia entre un ingrediente estupendo y uno gomoso o mohoso. Las mejores opciones:

Evita las setas muy acuosas, como las ostra jóvenes: tardan más en secarse y, si el proceso no queda completo, se enmohecen con facilidad.

Método 1: Deshidratar setas en el horno

Es la opción más rápida si no tienes deshidratador y quieres tenerlas listas en una tarde.

  1. Lava y corta: limpia las setas con un paño húmedo (nada de remojarlas en agua) y córtalas en láminas de 3-5 mm de grosor, más o menos como una moneda de un euro puesta de canto.
  2. Coloca en una rejilla: usa la rejilla del horno o una bandeja con papel pergamino perforado, para que el aire circule por ambos lados de la lámina.
  3. Temperatura baja: precalienta a 60-70°C (140-160°F). Si tu horno no baja tanto, deja la puerta entreabierta con una cuchara de madera para que escape el vapor.
  4. Tiempo: entre 3 y 6 horas según el grosor. Voltea las láminas a mitad del proceso, no te olvides de ellas.
  5. Punto final: deben quedar quebradizas, sin rastro de humedad al tacto ni esa flexibilidad de goma que delata que aún les falta secado.

Método 2: Secado al sol (solar)

Si vives en una zona cálida y seca, este método te ahorra el gas o la electricidad del horno.

Método 3: Secado al aire en interior

Para quien no tiene horno a mano ni un clima soleado de fiar:

Cómo saber si están bien deshidratadas

Una seta bien seca cumple tres cosas:

Ante la duda, seca un poco más. El exceso de humedad es, con diferencia, la causa número uno de que las setas se estropeen dentro de la mochila.

Almacenamiento antes de la ruta

Cómo rehidratarlas en el campamento

Ya en la ruta el proceso es sencillísimo:

  1. Sumerge las setas deshidratadas en agua caliente (no hirviendo) unos 15-20 minutos.
  2. No tires el agua de remojo: úsala como base de caldo, porque concentra un sabor tremendo.
  3. Añádelas directamente a arroces, pastas o sopas instantáneas para sumar proteína y ese punto umami que transforma cualquier plato de mochila.

Conclusión

Deshidratar setas sin deshidratador es perfectamente posible con lo que ya tienes en casa: el horno, el sol o simplemente aire circulando en un rincón seco. Elige champiñones, portobello o shiitake, corta láminas finas, controla bien la temperatura y comprueba que queden completamente secas antes de guardarlas. Con este método tendrás un ingrediente ligero, sabroso y duradero, listo para acompañarte en tu próxima ruta.

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